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No tan distintos: El destete en Neandertales

Nuestros primos Neandertales de los cuales llevamos parte de su ADN, son motivo de grandes investigaciones para comprender cuál era su estilo de vida; formas de obtener sus alimentos, rituales funerarios, incluso pinturas en cuevas. El estereotipo de seres “brutos” que tanto tiempo caló en nuestras sociedades no es aceptado en lo académico. Y cada hallazgo biológico, químico, cultural , demuestra que no eran tan distintos a nosotros, o nosotros no tan distintos a ellos.

Un estudio reciente coordinado por Marco Peresani, profesor de la Universidad de Ferrara, y por Stefano Benazzi, profesor del Departamento de Bienes Culturales de la Universidad de Bolonia, titulado Early life of Neanderthals publicado en PNAS revela más datos.

En este caso sobre el momento de destete de los bebés Neandertales, para comenzar a incorporar alimentos además de la leche materna.  

Los dientes al crecer registran información en forma de líneas de crecimiento, que se pueden leer mediante técnicas histológicas. Combinando dicha información con datos químicos obtenidos con un espectrómetro de masas láser, en particular concentraciones de estroncio, los científicos pudieron demostrar que estos Neandertales introdujeron alimentos sólidos en la dieta de sus hijos alrededor de los 5-6 meses de edad.

Los hallazgos proceden de tres sitios del Paleolítico Medio datados entre 70.000 y 50.000 años, en el Véneto: la Cueva de Fumane, la Cueva de Nadale y el Riparo del Broion

Fisiología y no cultural

En los humanos modernos el destete comienza a los 6 meses de edad, y esto ocurre en diversas culturas muy distintas unas de otras. Responde a nuestras necesidades fisiológicas que predominan y moldean lo cultural. Esto es bastante evidente si tomamos en cuenta que el cerebro de un bebé consume mucha energía, y es en los 6 meses de vida que son necesarios la incorporación de alimentos además de la leche materna.  

Los resultados de esta investigación implican que los Neandertales en su primera infancia, tenían demandas nutricionales similares a los humanos modernos, así como un ritmo de crecimiento cercano.

El estudio también hizo hincapié en desplazamientos de los Neandertales.

El isótopo de estroncio registrado en sus dientes indica de que se mantenían en un mismo entorno, sin ser tan móviles como se pensaba antes, lo que se interpreta como un uso racional de los recursos disponibles.  El noreste de Italia ha sido casi siempre un lugar rico en fuentes de alimentos, diversidad ecológica, además de sus cuevas, a pesar del enfriamiento general en esta época, lo que explicaría su supervivencia hasta hace unos apenas y cercanos 45.000 años.

Fuentes:

  1. Alessia Nava, Federico Lugli, Matteo Romandini, Federica Badino, David Evans, Angela H. Helbling, Gregorio Oxilia, Simona Arrighi, Eugenio Bortolini, Davide Delpiano, Rossella Duches, Carla Figus, Alessandra Livraghi, Giulia Marciani, Sara Silvestrini, Anna Cipriani, Tommaso Giovanardi, Roberta Pini, Claudio Tuniz, Federico Bernardini, Irene Dori, Alfredo Coppa, Emanuela Cristiani, Christopher Dean, Luca Bondioli, Marco Peresani, Wolfgang Müller, Stefano Benazzi. Early life of NeanderthalsProceedings of the National Academy of Sciences, 2020; 202011765 DOI: 10.1073/pnas.2011765117

Goethe-Universität Frankfurt am Main

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