El cerebro de la bestia

Comenzó el conteo para la primavera

12 de agosto 2021- En algún lugarcito del hemisferio sur. 

Hay un encanto en contar las semanas para la llegada de la primavera. Uno ya va seleccionando semillas, realizando planos en su cabeza de los canteros y qué se cultivará en cada uno de ellos; alguna nueva variedad de pimientos o tal vez de tomates. Todos los años es la misma historia. Verán, si bien las personas en cada temporada van sembrando las mismas plantas, siempre hay algo nuevo, alguna curiosidad; un color, una forma, o aquella vieja promesa de que esa planta es más resistente a plagas o días muy calurosos. Siempre sale algo muevo, hay que estar entre los productores, los distribuidores, alguna excentricidad puede aparecer desde la caja de un camión.

No es que no haya vida en invierno, pero todo es más lento; es como si las plantas usaran todas sus fuerzas para protegerse del frío. Las acelgas, remolachas, espinacas, que lento crecen. Pero es llegar la primavera que despiertan como si quisieran salir a corretear.  Pero no pueden, están atadas a la tierra, y entonces crecen y crecen. Todos los agricultores realizan el conteo. Las plantas, en cambio, lo hacen más tarde; cuando el frío intenso comienza a apagarse. Y sé lo que van a decir, también se realiza ese conteo para el inicio del otoño. Y es verdad, pero que exista el conteo del otoño no lo hace igual al de la primavera; es algo más dramático: Las plantas de albahacas, maíces, pimientos, tomates, entran en el último ciclo de su vida. Y será al siguiente año entrada la primavera que comenzará nuevamente su cultivo. Mientras tanto, en otoño e invierno solo se cultivará aquello que resista las heladas.

No quiero que me mal entiendan, no soy un tipo sentimental, pero sí me gustan las plantas. Quisiera saber más de aquellas que no son para consumo, ustedes me entienden, quisiera saber de todas las plantas. Por ahora apenas sé algo de aquellas que llevamos a la boca o bien de sus  frutos con el mismo destino. Ya con eso y por ahora tengo demasiado. Cada día se aprende algo nuevo, y desviarme a lo ornamental llevaría un tiempo riquísimo que podría utilizar en las plantas con las que me rodeo. Es algo de orden entre tanto caos.

Tal vez sean los años, no lo sé, pero uno va buscando un poco de paz entre tanta charlatanería y espectáculo  político, que todavía y a pesar de gobernar y ganar ostentosos sueldos se victimizan cuando los ciudadanos de a pie los critican. Eso es algo que me molesta, me da bastante asco. Es esa casta política a la que a veces se hace referencia. Es por eso que también y al pasar los años, los ídolos se van cayendo, o bien nos damos cuenta que los dioses eran de mentira. El mundo es mucho más complejo para poder resolver sus problemas con dementes mesiánicos o sus discípulos que van de pasillo en pasillo reclutando fieles. La política es muy jodida, hay grupos que recuerdan a religiosos ortodoxos; supersticiosos, charlatanes, mientras otros son una nueva cepa de malquistadores sociales. Ahora critico a todos. No me vuelvan a mal interpretar, no soy un anarquista, pero a los políticos hay que tenerlos bien cortitos, vigilados. Al final de cuentas uno termina votando al candidato que se estima  menos dañino. Como dije, se va buscando un poco de paz, alejarse del ruido, de los chimentos, ese lugarcito. Y no importa mucho que opinen los demás, total, uno no anda buscando votos. Por supuesto, ese refugio es con los amigos de siempre. Es así que aquello a lo que le habíamos dedicado tanto tiempo hoy lo vemos como algo muy lejano  y casi de otra vida. Sí, deben de ser los años. Son etapas, hasta las plantas cambian de ritmo y prioridades según el medio y el momento de su ciclo en el que se encuentren.

Ayer realicé la siembra adelantada de pimientos. Se hace protegida en pleno invierno para así cuando llegue la primavera, en vez de comenzar a sembrar, ya tenemos los plantines listos para trasplantar. Las semillas de pimientos demoran bastante en germinar, al menos veinte días. Y a eso hay que sumar el crecimiento de al menos de unos 15 centímetros de la planta. En cuanto a los tomates, comenzaré la siembra adelantada en unos días. Lo demás ya se irá viendo.

Así que aquí estoy, un año más, en un pedacito de tierra y esperando a la primavera.

El cerebro de la bestia es la sección del Lic nutrición Sebastián Prates. (Twitter)

Comentar aquí